viernes, 9 de noviembre de 2012

El trabajo


Bien, debo decir que ya ando cacharreando. Y de momento no he estropeado nada, ni tan siquiera un ordenador. Y todo está saliendo bien. O sea, que no hay problemas.
Aunque debo decir que no sé muy bien el propósito exacto de la prueba que estoy haciendo, es decir, aún no sé por qué le interesa al jefe testar un inhibidor de una enzima, si lo importante debería ser, en principio, la enzima en sí misma. No hay prisa, ya lo averiguaré. Aunque hay que decir también, que eso no es lo que se debe hacer en ciencia. En primer lugar hay que saber qué se va a hacer y por qué, antes de hacer nada y seguir sin saberlo. Pero bueno, estas circunstancias son algo especiales porque ando inicialmente dirigido y el jefe sabe lo que se hace en este caso. O al menos confío en ello...

Además de los croasancitos hay algo que curiosamente había olvidado y abre el apetito por la mañana: El medio de cultivo de las moscas. No es coña, huele bien.

Hace sol y no hay nubes, la sequedad del ambiente es buena para dos cosas, te afeitas más rápidamente con máquinilla y con dos movimientos de cepillo te peinas sin problemas y es difícil que te despeines. Pero hay dos circunstancias negativas. Se sangra por la nariz por muy poco que te suenes y uno no para de tener sed...  : (


2 comentarios:

  1. La papilla de las moscas está muy rica, al fin y al cabo es pan líquido. Eso sí, antes del propiónico....
    En cuanto a la sequedad, un truco infalible es poner, en casa y en el trabajo, un vaso de agua sobre el radiador u otra fuente de calor.

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